Las cosas que nunca dije |
Un libro abierto que viaja por lo más profundo de mi pensamiento y por la inspiración que nace día a día, noche a noche. |
Como sí nada existiese
encogida sobre mi misma
cada noche, cada día
te extraño inconsciente.
Y es la ausencia misma
de pocos grises días
en la más odiada lejanía
amarrada tu cálido aroma.
Querer expresar algo y no poder,
querer decir te quiero y no saber.
Porque siempre has estado conmigo, porque siempre te he negado mi cariño.
No hay realmente una razón,
no hay problema de corazón.
Y sin embargo algo me lo impide,
y sin embargo no se ni como sentirte.
El tiempo se acaba,
el tiempo termina.
Necesito llegar a ti,
necesito abrazarte sin fin.
| Bla, bla... |
| Bla, bla... |
| Si, si |
| No, no |
| Conversaciones de besugo que no llevan a nada. |
| Conversaciones que nos alejan en vez de acercarnos. |
| No es que me enfade, sino que me hacen dudar de que nuestro futuro sea real. |
Puedo decirte, puedo contarte, pero mi voz nunca logra su sueño más preciado.
Miedo al dolor, miedo a la soledad, pero sobre todo, miedo a que mis pensamientos arañen lo que hemos construido entre los dos. Esa es la mayor traba a dejar volar mis palabras más allá de la confusión de mi interior.
Confianza no falta, ni tampoco amor. Tal sólo es el sentimiento de tener una retorcida mente sin explicación.
Es por ello que mis noches se llenan de palabras escritas sobre el papel. Es por ello que ha nacido este blog.
Y es por ello que he renunciado al sueño de mi voz, pensar en voz alta, sin importar quien oirá mis claras o confusas ideas.
Hay quien dice que el corazón no es más que un órgano vital. Pero para mi es mucho más. Es ese rincón escondido que todos tenemos, ese en el que no muchos tienen el valor u oportunidad de cautivar.
Cada uno es diferente, pero por igual delicados. Unos tienen más vivencias y no por ello más años. Otros, radiantes de energía quizás hayan sufrido menos estragos.
Lo importante es conocerlos, cuidarlos y quererlos, como cada uno necesita. Tarea difícil cuando únicamente miramos nuestro ombligo sin preocuparnos el resto de palpitantes corazones dispuestos a ser descubiertos.
Y si de conocer y descubrir se trata. La descripción dicen que es el mejor camino para recorrer lo que por años es vivido. Y es que si por casualidad, lees esta pequeña narración que no versa más que de ese órgano humano que en ocasiones parece envenenado, no quiero que te vayas sin saber lo que es un corazón de papel.
Su color palidece por los años, pues la sangre pierde la ilusión por bombear a cada desilusión que recorre sus venas.
La fragilidad de sus tejidos son otro síntoma de esperanzas frustradas que han acabado con su textura viva y licuosa que deja abierto el intercambio de ternura entre distintos corazones.
Se trata de un papel, que en la soledad se llena de pequeñas ideas grabadas a carboncillo para que ante cualquier contratiempo puedan desaparecer con una simple goma de borrar.
Se trata de un corazón que lo único que quiere es vivir. No necesita lujos, corazones inertes ni malintencionados.
No soporta más mentiras ni engaños.
Si lo quieres, como él necesita, cuidalo. Si no, olvidalo.
Fdo. Mi corazón